¿Quién hay detrás de Lora Balbora?

¡Holaaa, soy Lorena y voy a contarte un poquito sobre mí y cómo nace Lora Balbora!
Cuando dejé mi trabajo
Durante muchos años trabajé en un sitio que no era mi lugar. Lo sabía desde hacía tiempo, pero seguía ahí. Por miedo, por seguridad, por rutina. Me sentía perdida. He tenido varias crisis existenciales, de esas en las que te preguntas qué estás haciendo con tu vida y hacia dónde vas.
Hasta que un día, a pesar del miedo, decidí dejarlo. Dicidí por fin ser coherente con lo que mi interior me decía y me fui. Me tomé una excedencia.Tiempo para mí. Para respirar, para reordenarme.
El momento en que todo cambió
Llevaba mucho tiempo queriendo sentir algo especial con lo que hacía. Algo a lo que ponerle ganas de verdad. No un trabajo en el que haces lo que tienes que hacer y te vas, sino algo que me despertara ilusión. Y entonces, de forma casi natural, mientras decoraba mi casa, pasó.
Siempre me ha gustado cambiar y decorar los espacios buscando ese toque diferente. Me encantan las flores, pero tenerlas en jarrones con dos gatos a los que todo les llama la atención tiene su cosa. Así que, de manera natural, empecé a pensar en otras formas de tener flores sin dramas. Y ahí aparecieron las botellas.
¿Por qué botellas?
Trabajar con botellas no es lo más fácil. El cuello es estrecho y colocar las flores para que queden ordenadas y bien adheridas requiere paciencia y calma. Vivimos en una sociedad que va muy rápido, que nos empuja a producir sin parar, ser eficientes, hacerlo todo a toda velocidad. Durante mucho tiempo sentí esa presión. Esa idea de que, si tardas en hacer algo, no está a la altura.
Este proceso me ha permitido recuperar algo que siempre estuvo en mí: dedicarle a cada detalle el tiempo que merece. Me gusta hacerlo así. Forma parte de mi manera de ser, y he aprendido que no hay nada de malo en crear despacio. Creo que en la calma, surgen cosas geniales, y que, como todo en la vida, cada proceso necesita su tiempo.
No son cúpulas. Son botellas. Un formato menos habitual, más complejo de trabajar y, precisamente por eso, más artesanal. Ahí está el reto y también la esencia de Lora Balbora. Cada botella me lleva entre una y dos horas. Algunas fluyen solas. Otras me obligan a empezar de cero varias veces. Todas son diferentes y todas están hechas con el mismo cuidado y detalle.
Donde estoy ahora
Estoy empezando. Compaginando este proyecto con otro trabajo mientras intento hacerlo crecer. Hay días de muchas dudas y mucho cansancio. Pero también hay una sensación muy clara de que esto tiene sentido y puede llegar lejos y confío en ello.
Lora Balbora es el resultado de muchas horas de prueba y error, de volver a empezar y de no rendirse a la primera. Es la prueba de que se puede crear algo desde cero, incluso cuando no todo está claro. En el proceso está la clave. En confiar, aunque cueste. En seguir, aunque a veces parezca cuesta arriba.
Si te llevas una
Ojalá no veas solo una pieza decorativa bonita. Ojalá veas el cuidado, el tiempo y las ganas de construir algo propio, real y con sentido.
Y ojalá te inspire a confiar en tu propio proceso, en eso que llevas dentro y que quizá aún no te has atrevido a sacar. Porque a veces solo hace falta una pausa para que algo despierte.
Gracias por estar aquí y por tomarte el tiempo de conocer lo que hay detrás.
Un abrazo enorme 🤍
-Lorena-

